Un turista alemán contó que lo detuvieron en la garita de Otay Mesa por supuestamente violar las normas de su permiso de turista estadounidense de 90 días e indicó que permaneció 14 días encerrado en una celda antes de que le permitieran volver a Alemania.
Se trata de Lucas Sielaff y su prometida ciudadana americana, Lennon Tyler, quienes fueron detenidos en el cruce fronterizo de Tijuana el mes pasado. Agentes fronterizos esposaron a Tyler y la encadenaron a un banco, al igual que a su esposo. Posteriormente, lo enviaron a un centro de detención de inmigrantes de Estados Unidos, en donde pasó 16 días encerrado antes de que se le permitiera volver a su país de origen.
“Fue horrible. Eres inocente y quieres ir a Estados Unidos, pero luego te meten en la cárcel, te hacen preguntas y ni siquiera sabes qué decir”, dijo Sielaff.
El joven obtuvo el permiso para ingresar a Estados Unidos por medio de un programa de exención ofrecido a un grupo selecto de países, principalmente Europa y Asia, cuyos ciudadanos pueden viajar a Estados Unidos por negocios o turismo por 90 días sin una visa previa.
¿Qué pasó con la pareja turista al llegar a Otay Mesa?
Lucas Sielaff llegó a Estados Unidos el 27 de enero junto a su prometida. La pareja decidió viajar a Tijuana por un par de días a mediados de febrero porque el perro de Tyler necesitaba una cirugía y el servicio veterinario es más económico en la ciudad bajacaliforniana.
Regresaron el 18 de febrero, apenas 22 días después de que Sielaff tuviera un permiso turístico de 90 días. Lamentablemente al llegar al cruce fronterizo, a Sielaff se le cuestionó agresivamente: ¿A dónde vas? ¿Dónde vives?, indicó él.
Debido a que la lengua materna de Lucas Sielaff no es el inglés, al decir “vamos a Las Vegas”, los agentes interpretaron que la pareja iba rumbo a Las Vegas a vivir, eso fue suficiente para ser aún más interrogado.
Me miraron, vieron y me hicieron todas las preguntas que tenía que responder y luego nos sometieron a un segundo interrogatorio y tuve que responder más preguntas y ni siquiera sabía qué querían de mí”
Finalmente, fue hasta el 5 de marzo que le autorizaron tomar un vuelo directo a Alemania.